jueves, 26 de junio de 2008

Algunos datos se pierden en el tiempo...

Hoy que estaba platicando con un amigo, me dijo por cuanto tiempo su esposa había amamantado a sus dos primeros hijos. Me sorprendió que supiera tan bien el dato.
Después de eso, le pregunté a mi marido, que si sabía cuanto tiempo había amamantado a sus hijos.
Me inquietó el darme cuenta, que un acontecimiento que ha sido tan importante para mi, es probable que si no existiera yo, se perdiera en el tiempo... Su primera aproximación fue incorrecta, y ya con la segunda, no quiso decir un tiempo, al notar mi sobresalto de que dato tan importante no fuera recordado.
Por lo cual, dejo aqui plasmado, escrito, para la posteridad, que tengo 7 años, un mes y 26 días de amamantar ininterrumpidamente.
Que mi primer hijo tomo pecho por 8 meses y medio, por ignorancia mía y por dejarme llevar por la presión social.
Que amamanté a mi segundo hijo hasta que el mismo no quiso más, lo amamanté casi exclusivamente un año, lo amamanté a través del embarazo de mi segunda hija, y lo amamanté junto con su hermana hasta que el tuvo 3 años y medio, y hasta que me dijo un buen día que el ya no tomaba titía porque ya era grande. Continué amamantando a su hermana, y aún hasta la fecha en que tiene 4 años y 9 meses, aún toma pecho a veces.
Ya me siento mejor...

domingo, 1 de junio de 2008

Mi principe adorado hoy hizo su primera comunión






Pareciera que fue hace unas semanas en que pasaba en cama meses, esperando tu llegada, mientras estabas en mi vientre.



Parecieran días hace, que estaba horas observandote y contando tus rubias pestañas mientras dormías entre mis brazos. Días en que bebías de mi cuerpo, y te dormías sobre mi corazón. En que no pude dejarte en brazos de otras y deje mi trabajo para cuidarte y velarte.



Parecieran horas, en que nos sorprendías con tu habilidad para hablar, para decir los colores, números y coches, antes de que cumplieras dos años de edad.



Fueron horas hace, cuando impresionados, nos percatamos de que aprendiste a leer por tu propia cuenta.



Casi minutos, en que sentías compasión por las causas nobles del mundo y por el dolor ajeno. Tu habilidad para resolver conflictos y para seducir con tu simpatía a adultos y niños.



Segundos, de que aprendiste a andar en bicileta, andar en patines, y jugar con tus juegos electrónicos.



Y hoy, tienes 9 años. Hoy recibiste a Jesús en tu corazón. Hoy te vi como lo que eres, un niño feliz, sensible e inteligente, pero antes que nada compasivo, cariñoso y generoso. Te encanta el ajedrez y las matemáticas. Te preocupan los problemas del mundo. Y no puedo menos que sentirme la madre mas orgullosa del mundo, de verte y saberte tan guapo y bueno.



Josesito, eres el mejor regalo que Dios me ha dado, y diario le agradezco a Dios que me haya concedido a un angel en vida, para guiarme y recordarme su presencia en la tierra.